jueves, 4 de junio de 2009

Odisea en Urgencias

5 de la madrugada. Tras 4 días con fuertes dolores de estómago y vómitos decido acudir a urgencias, al hospital Vírgen de Macarena. A las 6 de la mañana ya estaba allí, y comienza la larga espera. Tras media hora me llaman y entro en la consulta donde me espera una jóven doctora. Tras hacerme varias preguntas, me hacen un análisis de orina y de sangre, y me dicen que me van a hacer una radiografía. Vuelta a la sala de espera. Allí varios pacientes esperando que los atiendan. Un mendigo con problemas en los pies se pasea en una silla de ruedas por allí. De repente decide levantarse y andar por allí. Se había "cagado" encima, por lo que se podía observar en su pantalón y en la sábana que había en la silla recién abandonada por él junto a una pared. Pasa una hora y me llaman para hacerme una radiografía.

Vuelvo y me toca volver a sentarme a esperar. El dolor de estómago me hace encogerme en mi asiento. La gente de alrededor empieza a taparse la narizy a hacer comentarios sobre el olor a mierda que hay en la sala. Allí sigue la silla manchada con las heces, donde permanecerá un par de horitas más. A las 9 de la mañana entran a trabajar las limpiadoras y comienzan a limpiar la sala de espera, con un método muy sofisticado. Fregona a la pared y arriba y abajo. Fascinante... Mientras discuten a grito pelado sobre a quien le toca trabajar el fin de semana. Mientras, la sala seguía llenándose de gente, pero eso a las limpiadoras les importaba poco. Parece ser que en su cultura, o se habla a grito pelao o no se habla.

Por fín me vuelven a llamar. Dentro un médico, distinto, y que me dice que todos los análisis y la radiografía están bien, que no ha encontrado nada. Así que empieza a hacerme preguntas sobre si me harto de beber los fines de semana y si tomo drogas, casi riñéndome. Total, que como es un médico de la sanidad pública, incompetente por naturaleza, decide ingresarme.

Llego a una sala con 12 sillones plegables, donde se ingresa a la gente que no va a estar largo tiempo, y que es llamada con el original nombre de "LA SALA DE LOS SILLONES". Me ponen un gotero con suero y un nolotil que me hace desaparecer el dolor de estómago momentáneamente. Me hacen una ecografía y me vuelven a llevar a la sala otra vez. Uno de los médicos allí presentes coge la carpeta en la que vienen todas los análisis y las cosas que me habían hecho esa mañana. Dice que la ecografía está bien. Le digo que hace unos años padecí úlcera. Me toca el estómago (tercer médico que lo hacía ese día), y dice que no me pasa nada, que toy bien, así que me va a dar el alta. Por supuesto, me manda unos medicamentos. "Come natillas y cosas así", me dice el ilustrado doctor. Son las 13.00 de la mañana.

Resumen: Tras casi 7 horas en el hospital, no me encuentran nada, me mandan unas pastillas para la úlcera (me las podía haber comprado yo sin tener que aguantar todo eso) y principalmente, ante todo, COMER NATILLAS. La sanidad española es de las mejores del mundo. ¿Cómo serán las otras?